Ya se había tardado, ¿no? Después de tantos años sin un Donkey Kong 3D, Nintendo por fin nos suelta Donkey Kong Bananza, un juego que desde el tráiler ya nos tenía con la mandíbula en el piso. Y no es para menos: es la primera aventura 3D del gorila desde Donkey Kong 64 en 1999. O sea, 25 años sin que Donkey explorara a lo grande. Y ahora que lo tenemos en la Nintendo Switch 2, con gráficos más potentes y doblaje en español latino, la pregunta es: ¿valió la espera?

Spoiler rápido: sí… Nintendo es conocido por sus plataformeros y este juego no solo es uno, es uno muy bueno.
Una jungla que se rompe… literal
Lo primero que notas al jugar Bananza es que Donkey Kong no solo corre y salta. Aquí rompe absolutamente todo: paredes, muros, rocas, hasta el suelo. Es como si Nintendo hubiera dicho: “¿qué pasaría si DK tuviera súper poderes de demoledor?”. Y así es la dinámica.

La estructura de los niveles es curiosa porque no vas de izquierda a derecha o de mundo en mundo como en Mario. No. Aquí desciendes por capas subterráneas llamadas “estratos”, y cada una tiene un tema diferente: zonas de hielo, bosques, pantanos venenosos, cavernas radiantes… Es como pelar una cebolla, pero en lugar de llorar, te emocionas por ver qué capa viene después (bueno, lloras si te aplasta una roca, pero esa es otra historia).

Pauline, la compañera que no veíamos venir pero alegra el gamplay
Y aquí entra Pauline, a todos se nos hizo raro ver una versión mini de la futura presidenta de New Donk City, sé que tienen muchas dudas pero aquí no venimos a arruinar experiencias, solo dejense llevar, En Bananza ella es pieza clave. canta, y con sus canciones mágicas, Donkey Kong se transforma en animales súper locos que le dan habilidades distintas. Sí, Pauline ya no es solo la “dama en apuros”, ahora es tu aliada musical, casi como tu DJ personal de transformaciones.

Cada vez que entona un tema, DK se convierte en una de las llamadas “Bananzas”, y aquí es donde la cosa se pone divertida:
- Bananza Kong: es como DK versión Hulk, con golpes brutales que destrozan terreno duro además de romper estructuras con tan solo pasar por ellas.
- Bananza Zebra: te da una velocidad brutal, puedes correr sobre hielo sin caerte, ¿recuerdas esas lagartijas que corren sobre el agua? Pues igual pero con un changote con cara de zebra.
- Bananza Avestruz: planeas con corrientes de aire y lanzas bombas-huevo. Es el sueño de cualquier gallina enojona está horrible pero funciona, y funciona bastante bien.

Estas transformaciones son un gran cambio al gameplay. Cada una se activa con canciones específicas de Pauline, lo que hace que la música sea más que un adorno: es una mecánica central. Escucharla cantar mientras DK cambia de forma es de lo más creativo que ha hecho Nintendo en años, aunque se sienten muy específicas para ciertas situaciones.
Bananas, bananas y más bananas, también El Oro pero ante todo las bananas
Porque no todo en esta vida es oro. Aquí recolectas bananas y más cositas que sirven como moneda dentro del juego. Y ojo: no es decorativo, aquí realmente se siente útil.
Con lo que recolectas puedes:
- Comprar ropa y trajes extra para DK y Pauline.
- Adquirir objetos que facilitan el avance, como bananas especiales o ítems para mejorar stats.
- Hay eventos que te piden muchísimas unidades de oro, así que por mucho que juntes nunca será suficiente.

Además, hay NPC que manejan tiendas específicas: uno que vende ropa, otro que intercambia fósiles por mejoras, otro que te da consumibles… Hasta parece que DK abrió su propio centro comercial bajo tierra.
en Mario Odissey realmente no había motivación para conseguir las lunas, por otro lado en Bananza sí tenemos ese incentivo para poder mejorar a nuestro personaje.

Un detalle curioso: si compras bananas con oro, solo la primera cuenta para el progreso del juego. Las demás son “de colección”. O sea, Nintendo aplicó la clásica: “te dejo gastar, pero no abuses”.
Rendimiento ¿portátil o dock?
Bananza luce increíble, la nueva generación subió de nivel por mucho, todos los detalles tanto de los personajes como enemigos y escenarios, luce simplemente maravilloso, además tanto en portátil como en tu pantalla es más que increíble:
- En modo portátil, es una delicia, corre súper fluido, siempre en los 60 fps. Ideal para jugar en la cama o en el camión.
- En modo dock, la resolución sube a entre a 2140p, ose 4K para la banda, pero en ciertos escenarios con muchas cosas en pantalla el framerate cae. O sea, DK pasa de gorila veloz a un gorila con achaques.
Ademas del HDR que da un toque simplemente exquisito, en este apartado es donde agradecemos que se hayan guardado este juego para este consola y no lo hayan querido poner en la primer generación.

Doblaje en español latino: ¡por fin!
Este detalle me encantó: Bananza es el primer juego de DK con doblaje latino oficial. Se grabó en México, dirigido por Jessica Ángeles, Pauline tiene la voz de Elizabeth Infante, quien brilla al interpretar las canciones dando un toque especial, se agrádese que Nintendo se anime a meter doblajes completos en juegos de esta talla, dejándonos en claro la importancia que la compañía le da a la región.

¿Vale la pena?
Definitivamente sí. Donkey Kong Bananza es un regreso triunfal para el gorila más famoso de Nintendo. Tiene un gameplay fresco, lleno de creatividad con las transformaciones, para los más creativos el modo creación te deja pintar y modificar esculturas con ayuda del modo Mouse de los Joycon, la música que se integra a la jugabilidad gracias a un sistema de progresión que realmente te motiva a explorar cada rincón.
Nada en la vida es perfecto, en el caso de Bananza si algo debemos reclamarle es el tema de la cámara, en ocasiones nos dejan en lugares escondidos donde solo vemos sombras desorientandonos a donde nos movemos, también los jefes son muy fáciles, entendemos por el tema de los jugadores no tan hábiles pero losnhefes deberían ser un examen final después de todo lo aprendido durante el recorrido.

Nintendo nos entregó un juego que mezcla humor, destrucción y música de una manera que solo ellos saben hacer, una verdadera joya para los amantes de los plataformeros.
Donkey Kong Bananza no es perfecto, pero es puro corazón nintendero, Mario Kart World no era suficiente motivación para tener la nueva consola de Nintendo pero con Bananza es todo lo contrario, definitivamente una aventura que todos deberíamos de jugar.
