Con una mezcla de nostalgia, reflexión y ambición artística, Kalimba se plantó frente a medios y fans este jueves en una rueda de prensa celebrada en el icónico Auditorio Nacional, donde presentó los detalles de su próximo concierto conmemorativo de dos décadas como solista dentro de la gira K20.

Entre sonrisas sinceras y confesiones al corazón, el cantante de 43 años compartió que este momento es más que un concierto: es un ritual de agradecimiento con quienes han acompañado su trayectoria desde sus primeros pasos en la música y la televisión. “Esto no fue algo que planeé desde niño… simplemente pasó,” comentó con franqueza al recordar sus inicios tanto en programas infantiles como en la escena pop mexicana.
Del niño de TV al hombre que define su sonido
Kalimba recordó cómo, tras salir de OV7 y encontrar su propia voz en discos como Cena Para Desayunar, su sonido —una mezcla de pop, rhythm and blues, funk y country— se fue definiendo hasta dar con ese sello que hoy lo identifica. “Siento que los últimos dos discos se han sentido como en casa… llegué muy libre haciendo música,” dijo entre aplausos de quienes documentaban la conferencia.
El cantante también adelantó que ya trabaja en nueva música —incluyendo temas que formarán parte de un próximo álbum— aunque prefirió dejar que sea el público quien descubra esos proyectos cuando llegue el momento indicado.

Un Auditorio Nacional, un viaje emocional
El 12 de febrero, Kalimba volverá al Auditorio Nacional —un lugar que definió como significativo para su carrera— para presentar un espectáculo único que mezclará éxitos clásicos como “Duele”, “Tocando Fondo” y “Se Te Olvidó”, con sorpresas que solo podrán vivirse en esa noche especial.
“Este lugar ha sido testigo de distintas etapas de mi trayectoria… desde cuando estaba con OV7 hasta hoy. Todo cobra sentido aquí,” reflexionó el artista.
Entre música, resiliencia y presencia artística
Aunque el foco principal fue la música, Kalimba no dejó pasar la oportunidad para hablar de cómo ha afrontado los altibajos de su vida profesional en los últimos años. Sin entrar en detalles polémicos, puso el énfasis en su compromiso con la creatividad y la audiencia que ha estado con él durante veinte años.
“Después de la tormenta viene la calma,” dijo con un tono de paz interior, haciendo alusión a los retos personales que ha vivido fuera del escenario y a la importancia de seguir construyendo momentos significativos con su público.
La gira K20: más que una celebración
La gira K20 —que arranca con esta fecha en la Ciudad de México— promete ser un recorrido por las diferentes facetas del artista: desde el pop elegante que lo lanzó al estrellato hasta los exploratorios sonidos que ha ido incorporando con los años. Será un puente entre pasado, presente y futuro, con un Kalimba que se siente más libre y auténtico que nunca.
